Bitácora de concepto, cuadernos por montón

Hay una práctica que siempre está vinculada al dibujante/ilustrador/etc: Siempre tendrás una (o varias) libretas contigo. Una para salir, otra para escribir, otra para hacer un montón de bocetos y todas esas cosas. Yo las uso para hacer cómics con ideas que pueden salir en otros más grandes, también hago bocetos de personajes e, incluso, bocetos de vestuario para shows (soy drag king). Pero hay otro uso más y es lo que yo llamo “bitácoras de concepto”.

Pero bueno ¿Qué es eso?

Es lo que llamo yo a una libreta centrada en una historia específica: Ahí hago anotaciones, dibujos y registro lo que relacionado a esta. Si pudiera usar una suerte de ejemplo para compararlo, sería como el manual de normas gráficas de una marca, en este caso tenemos un documento donde puedes ver cómo la marca se desempeña en distintos tamaños, soportes y variaciones de color. Acá pasa algo similar, es básicamente material de consulta y sirve de mucho para tenerlo todo más fácil de revisar, porque si bien puedes tener cosas anotadas en tu computador respaldadas en lo que sea y algunos dibujos por ahí, me gusta tenerlo todo junto. Ayuda bastante, sirve para planificar cosas futuras e, incluso, me aporta a la vanidad (mira qué bonito se ve).

En este caso, y esto es meramente personal, utilizo libretas distintas a las típicas croqueras con anillos. Es porque puedo diferenciarlas de las otras de dibujos más “recreativo” y me dan esa sensación de que lo que estoy haciendo es más “””serio””” (aunque la historia sea una completa joda). Además, las portadas suelen ser más rígidas, todo está más contenido y personalizarlas es más fácil, hasta he usado marcadores de acrílico (si los vas a usar, te recomiendo manejarlos con cuidado porque pueden demorar en secar). Es importante hacer las libretas notoriamente distintas de alguna forma porque -si son como yo- tienen varias historias y van a querer trabajar con la libreta de una y -por error- toman otra… y se dan cuenta cuando están muy lejos de su alcance. Se me olvidó una cosa: Estas libretas (como las tipo Canson) suelen ser más caras por la encuadernación, las tapas y el papel… me las quiero dar de genial y usarlas para situaciones especiales. Es como la ropa: Tengo un bolero de PVC, no lo voy a usar para quedarme en casa y acostarme en el sillón.

Ahora ¿Qué voy a poner exactamente?

Voy a dar varios ejemplos: Tengo una historia que trata de gente que va a clases de baile, así que vas a dibujar a los personajes y sus distintos atuendos según la ocasión, siendo el de día a día, el de trabajo, el de ensayo y el de show. No es algo sólo de situación, sino que -según el atuendo y pose de personaje con él- verás también partes de la personalidad de cada uno. También escribes las motivaciones de cada uno con respecto a por qué van a meterse a los shows, incluso hay algunos apuntes adicionales y habitaciones. Ya que hablé de las habitaciones, me cuesta mucho hacerlas, por lo que aproveché este cuaderno para darle seriedad con ese tema.

Tengo otra que trata de una banda musical y he estado colocando a los integrantes a través del tiempo, su evolución, su historia de vida y, como no, también cómo se ven en escenario y qué carácter tienen en este. Para dar un ejemplo: El vocalista de la banda tiene una faceta muy atrevida en los conciertos, pero fuera de estos es mucho más tranquilo. También hay distintos hechos que ocurren y hay que apuntarlos todos, así como también qué edad tienen los integrantes en cada uno, cómo se ven… incluso hay listados de los piercings y tatuajes que tiene cada uno (porque algunos tienen todos los que me hubiese gustado tener en mi vida). La idea es que puedes hilar lo más fino que encuentres necesario.

Finalmente, tengo una historia que quiero lanzar este año. Eso sí, me ha costado un poco reflejarla en una bitácora porque es una historia muy vieja y muchas croqueras están llenas de estos personajes, incluso hasta hablo más de esta que de mi vida (aunque tanta pérdida no hay porque bueh). Me gustaría enfocar más esa bitácora porque son tantas cosas que es como un millón de rayos láser en un cuarto (como las películas de espías) y quiero que sea sólo uno.


Para concluir con todo esto, recomiendo tener material de este estilo para crear historias y poder ir hilando y afinando. Es uno de los recursos que uso, junto con los listados musicales (¿Hablo de ellos en el próximo post? Sería divertido, la música me encanta), y contribuye a no perder la brújula y el poder tenerlo en tu mano… bueno, o se jode internet y pierdes el archivo o se te quema la libreta y también te vas a la punta del cerro, pero AL MENOS tenerlo en la mano y leerlo se siente como esos artbooks y cuadernos de concept-art que pillas en las librerías especializadas, que ves con la boca abierta y la billetera vacía… qué bonito ¿No?


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