“Estoy cansado, jefe” (y el jefe soy yo)

Me encanta dibujar, me encanta escribir, me encanta crear historias, planificar contenidos, comentarios sobre canciones y discos, realizar manualidades, buscar referencias de ropa, peinados, música, entre otros.

Todo eso me gusta mucho hacer y, aún así, me agoté, más que la cresta ¿Por qué? Porque… te tengo (y me tengo) noticias.

Sucede que uno, como persona, tiene capacidad de acumular energía para poder realizar las tareas que se le atraviesan a lo largo del día (y de su vida en general) y, cuando esa energía se acaba, uno no puede continuar. Es súper fácil de entender si lo leemos así, incluso pensamos en una solución: Dormir una siesta o acostarnos más temprano. Pero ¿Qué pasa si no es suficiente? ¿Y si el cansancio no es sólo el de nuestros brazos y espalda, sino que también nuestra cabeza e -incluso- nuestro corazón? Ahí no todo parece tan sencillo de solucionar como me gustaría.

Este año aprendí mucho sobre marketing digital y una de las cosas que más me gustaron era la planificación de contenidos. Ponte: X días se publica esto, se difunde en tal formato estos días y va a decir tal cosa. Todo pinta ideal para tenerlo bajo control, la herramienta es muy buena, me ha servido bastante, incluso me ha motivado. El tema es que, al igual que uno tiene una planificación, también está dentro de un contexto, convive con otras personas y suceden otras cosas más. Cuento corto: Mi contexto y todo lo demás me cayó encima.

Para mí es muy frustrante que algo no salga como lo planeé, pero ¿Qué puedo sacar de todo esto? Bueno, no siempre uno puede aprender una lección reveladora que hace que tu cerebro brille o una cosa así, hay cosas que no enseñan nada y no tenemos por qué hacer siempre revisiones exhaustivas, pero sí hay algo que tengo que aprender y a veces olvido: Descansar es algo necesario, completamente necesario, y aunque estés muy emocionado y motivado con lo que estás haciendo, hay que parar un ratito. Por lo mismo tengo una alarma a cierta hora para dejar de trabajar y hacer otras cosas antes de dormir.

Lo otro es: Si el mundo pareciera no escucharte, escúchate a ti mismo. Conversa contigo mismo, llévate a tomar un té, a comer pastel, etc. La idea es que, entre tanto ruido, lo más recomendable en algunos casos es dar un paso al costado y acordarte de que hay cosas que te gustan, necesidades que tienes y mucho en qué pensar.

Ahora ¿Qué pasa cuando el mayor compromiso lo tienes contigo mismo? Por ejemplo: Estoy haciendo mi cómic “Cordis Machina” y tuve que parar un poco un tiempo porque me agoté y porque me rodeaba todo lo que acarreaba de hace unos meses. Lo que más me dolía es que sentía que “permití” que esto afectara mi proceso creativo-productivo… y pucha, no es culpa de uno, te estás esforzando mucho, no pienses que tienes que ser una máquina productora de cómics… Y POR FAVOR, FER, CUANDO LEAS ESTO DE NUEVO HAZTE CASO, JODER.

Y lo más importante, recuerda por qué lo estás haciendo. Por qué te sumergiste en este mundo del cómic. Si esa misión te sigue dando la misma alegría y te hace el mismo sentido que en ese entonces (o quizás más), hay que seguir adelante. Planificar con prudencia, tener una estrategia, avanzar al paso que tengamos y divertirnos en el proceso, pero sin olvidar que somos humanos que tenemos necesidad de comer, dormir, relajarse, atender nuestra salud, entre otros.

Y ojo, sé que todo este tema tiene muchísimas más aristas, que el “estoy cansado, jefe”, la sobreexigencia que tenemos con respecto a nuestro propio desempeño, etc, son resultados de un sistema que lo quiere todo para ayer (pero no tiene la información lista para que puedas trabajar más rápido); que el “good vibes only” no ha ayudado a nadie; y que la inmediatez y lo fugaz son más recurrentes que antes. Lo que quiero decir es que, ya con toda esta adversidad, uno tiene que recordar que si estás cansado, descansa. Si estás deprimido, no lo ignores. Si se te funde la cabeza, no temas reconocerlo. No dejes que todo esto que te rodea y todo el cansancio te lleve a dejar lo que más disfrutas hacer, aunque si es necesario puedes tomar un alto (como lo hice con el drag, que espero retomar el otro año).

Bueno, este es el post de este fin de semana (por esta ocasión lo dejé para el sábado). Espero tengan un buen día, puedan descansar y espero lograr avanzar con todo a un ritmo que me ayude y me agrade. ¡Les deseo lo mejor y nos vemos!

P.D: Para este post decidí poner imágenes de Drakloak (del anime y el juego de cartas) porque encuentro que merece más reconocimiento. Sin los Drakloak, los Dreepy de hoy no podrían ser los Dragapult del mañana.


Publicado

en

,

por

Comentarios

2 respuestas a ““Estoy cansado, jefe” (y el jefe soy yo)”

  1. Avatar de Chio
    Chio

    Hola! Leo esta publicación justo en un momento en que me siento agotada física, mental y emocionalmente. Si bien ya solo me queda un mes trabajando como diseñadora, ayer el entorno del diseño volvió a sorprenderme de mala forma dejándome como estoy ahora. Leer este post me recuerda que uno debe anteponer su salud e integridad ante todo y que al final eso es lo más importante. Aprendamos a cuidarnos mejor y que no todo tiene que ser para ayer.

    1. Avatar de FerMotouSan

      ¡Así es! El entorno es muy difícil y es muy fácil agobiarse ante todo lo que sucede. Es verdad que existen imprevistos (aunque, en lo personal, me molestan y me hacen doler la cabeza), pero trabajar al filo del reloj no debería ser lo que se espera.
      Y sí, la salud es importante porque, cuando se debilita, no podemos hacer lo que disfrutamos.
      ¡Mucho ánimo y éxito para ti! :3

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *