El título se lee bastante alarmista, pero hay veces donde uno se cansa de dibujar… así como el que lee mucho se cansa de leer, el que toca música también pasa por eso y… bueno, ustedes me entienden.
Obviamente las cosas son más complicadas cuando lo que haces (y lo que te ha cansado un poco) es parte de tu trabajo o algo más que un simple pasatiempo para las tardes. Bueno, aún así es un tema que hay que tomar en cuenta porque -de lo contrario- el cansancio se extiende, se pone más pesado e, incluso, no querrás más con tu oficio por harto tiempo más que solo un ratito.
Así que mi idea con este post no es entregar la fórmula infalible, sino que comentar lo que hago yo. Por ejemplo, ahora estoy en el 2ndo capítulo de Cordis Machina (léalo, jejeje ;3) y, bueno, hay momentos en los que necesito salir un poco de ahí (aparte que forzando las cosas no se llega a buenos resultados), así que les dejo qué hago según determinadas situaciones. ¡Aquí vamos!

1- Quiero dibujar, pero no de este tema
A veces lo que nos cansa un poco es el tema que estamos tratando, por lo cual (aunque suene raro) dibujo para descansar del otro dibujo. Estoy segurx de que es una práctica más frecuente de lo que parece xD yo hago cómics para reírme o, incluso, con personajes que salen en otras cosas pero -por ejemplo- muchos años después; en ellos contestan preguntas, siendo algunas más ridículas y otras serias, pero todas mostrando personajes en distintas facetas.
2- Quiero crear algo más aparte de cómics
¿Les ha pasado que tienen varios materiales en casa? Bueno, es hora de usarlos. Actualmente estoy pintando con acrílicos (aparte que una vecina me regaló varios materiales :D), aunque también he probado con carboncillo, grabado, acuarela y costura. A veces pasa que uno tiene esos materiales porque cree que se les da muy mal usarlos, pero puedes llevarte una sorpresa bien grata.

3- Algo nada que ver con todo esto
Si no hay ganas de crear, puedes simplemente leer un libro, escuchar música, jugar videojuegos… incluso ver videos un ratito, una serie o película. No todo debe tener un resultado, hay que recordar que podemos divertirnos así sin más, sentarnos en el sillón, relajándonos y ya.
4- Cuando todo lo demás falla…
…anda a caminar. O descansa en tu sillón o cama sin hacer nada, en algunas ocasiones simplemente no queremos movernos.

La idea de todo esto es recordar dos cosas: La primera es que necesitamos descansar y, aunque sea más fácil decirlo que hacerlo a veces, hay que aplicarlo porque todo pasa factura. A mí me ha pasado mucho que uso lo que hago para olvidar cuando hay momentos muy difíciles y, si bien es muy útil distraerse, evadirse al extremo puede convertir lo que te gusta y relaja en algo que odies.
La segunda es que debemos tener algún pasatiempo, lo cual es difícil de permitirse cuando los recursos escasean, pero no todo lo que hacemos, lo que construimos, etc, tiene que verse sí o sí como una potencial fuente de ingresos… ahora, si algo te gusta y puedes tenerlo para ello también, dale. Es cosa de pillar el tan deseado equilibrio.
Y a ustedes ¿Qué les gusta hacer para descansar? ¡Saludos y que estén bien!


Agregar un comentario